La rabia, la impotencia, la pena y el dolor por esta grandiosa tragedia que afecta de pleno a la naturaleza marina y a su ecosistema, determinaron que me plantara ante el ordenador para denunciar, desde mi humilde blog, uno de los mayores crímenes realizados a la Vida.
De igual forma, el tener la oportunidad de contar con imágenes exclusivas de tal magnitud, reforzaba el hecho de su publicación.
Quiero compartir mi tremendo enojo contigo y hacerte partícipe de una realidad mucho más frecuente de lo que imaginamos o que pudiéramos llegar a pensar.
"Te paso el testigo", así tal cual suena y ahora tú, mi querido cómplice:
De igual forma, el tener la oportunidad de contar con imágenes exclusivas de tal magnitud, reforzaba el hecho de su publicación.
Quiero compartir mi tremendo enojo contigo y hacerte partícipe de una realidad mucho más frecuente de lo que imaginamos o que pudiéramos llegar a pensar.
"Te paso el testigo", así tal cual suena y ahora tú, mi querido cómplice:
DECIDE


¡Hasta pronto, cómplice!




































