
Según un cuento chino, un rey, famoso por su coraje y ecuanimidad, perdió casi todo su reino y hasta el último de sus soldados, como consecuencia de los violentos ataques y saqueos de las hordas bárbaras. No le quedaban más que dos servidores y su castillo era el último bastión que impedía a los conquistadores dominar sus territorios y esclavizar las aldeas diezmadas por el continuo acoso.
Y llegó el día en que se supo que los bárbaros avanzaban hacia las puertas de la ciudad con la intención de poner cerco al palacio. Se cuenta que esa noche, cuando llegaron las noticias del avance enemigo se vio el rostro del monarca marcado por el temor y la responsabilidad, pero en ningún momento abatido por el miedo.
Al amanecer el rey ordenó a sus servidores que abrieran todas las puertas y ventanas, y acto seguido se instaló en una de las almenas a fin de observar la llegada de los invasores. Inmutable, les vio avanzar hasta la escalinata de palacio.
Pero su serenidad perturbó hondamente a los bárbaros. Éstos supusieron que les esperaba una trampa en su interior. En vez de poner cerco a aquel lugar, el jefe reunió a sus hombres y tocó a retirada.
El rey dijo entonces a sus servidores:
- Ved, y no olvidéis nunca que, una misma emoción, el miedo, a ellos les ha impulsado a huir atemorizados y a nosotros nos ha motivado a permanecer en nuestro puesto, encontrando una respuesta creativa a tan atemorizante situación.-
(Adaptación libre de un relato anónimo de la tradición china)

Dime cómplice:
- ¿Recuerdas algún momento de tu vida en que un miedo se adueñó de ti? ¿Qué precio pagaste por eso?
- ¿Recuerdas cuando fuiste capaz de adueñarte de una situación aun sintiendo miedo? ¿Cuál fue tu recompensa?
No es necesario que las respondas literalmente (si no lo deseas), pero si sería conveniente que meditaras sobre estas preguntas y sus posibles respuestas.
Tenemos miedo cuando creemos que existe la posibilidad de que suceda, o de que haya sucedido, algo malo, perder algo que valoramos, o no conseguir un resultado deseado.
El miedo es una emoción que se presenta, nos avisa de un peligro, e invita a la acción, la preparación y el uso de energía para proteger aquello que apreciamos.
También anima a investigar lo desconocido y a tomar las medidas de precaución que resulten más convenientes para protegernos de una amenaza.
Pero, ¿qué sucede cuando los miedos son ilusiones que vivimos como si fueran ciertas? ¿Te has sentido alguna vez secuestrado por el miedo, sintiéndote paralizado, incapaz de verificar los hechos y de avanzar hacia tus objetivos?
Dejo que pienses en ello y dentro de unos días, volveremos a encontrarnos con el miedo.
(Continuará...)







































3 comentarios:
Tienes tantas "casitas" que he estado pensando un rato donde dejarte mis buenos deseos para esta Navidad...
Después he pensado...¡y qué más da donde si en todas ellas seguro seré bien recibida!
Sabes que no dispongo del tiempo que quisiera para comentar y visitar, y aún así, a pesar de no corresponder como debería, te has acordado de mi.
¡Mil gracias!
¡Millones de abrazos!
¡Felices Fiestas!
¡Feliz Año Nuevo!
¡Felicidad para siempre, porque te lo mereces cielo!
¡Hola mi niña!
¡Qué feliz me has hecho con tu visita! ¡No me lo podía creer que fueras tú!
Muchas gracias, siempre tan generosa y espléndida con los demás. ¡Eres admirable!
Tienes razón cualquier lugar es bueno para dejar noticias como esta. ¡Ay, qué feliz me siento!
Sabes que yo también te deseo lo mejor para los tuyos y para ti, porque te lo mereces y además, te lo has currado.
¡Sé feliz preciosa!
¡Gracias por tu bondad!
Y muuuuuuchos más besitos y abrazos,
Vesta, desde mi corazón.
el miedo la unica manera de romperlo es enfrentarnos a los mismos pero es ese momento el que requiere mucho un beso y buenas tardes despefriend despe.
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